Mariquelo Salamanca: quién es, por qué sube a la Catedral el 31 de octubre y dónde verlo

26 de octubre de 2026 a las 19:02h
Actualizado: 26 de octubre de 2026 a las 19:11h

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Quien llega a la plaza de Anaya el 31 de octubre esperando ver a un hombre colgado de la veleta de la Catedral Nueva se va a llevar una sorpresa. Esa imagen, la del charro trepando por fuera de la torre con el tamboril a cuestas, pertenece a otra etapa de la tradición. Con el Mariquelo Salamanca recuerda cada víspera de Todos los Santos que el terremoto de Lisboa de 1755 sacudió la ciudad sin dejar un solo muerto. La costumbre sigue viva y llena el entorno de la Catedral, aunque la subida, por seguridad, ya no llega a lo más alto.

En esta guía os contamos quién es el Mariquelo, de dónde le viene el nombre y por qué sube a la torre de las campanas. También qué ocurre durante esa mañana, qué se sabe de la edición de 2026 y dónde conviene colocarse para verlo bien. Al final hay un repaso a las huellas del terremoto que se pueden buscar por la ciudad cualquier otro día del año, que son más de las que parece.

¿Quién es el Mariquelo?

El Mariquelo es Ángel Rufino de Haro, folclorista salmantino que cada 31 de octubre se viste de charro y sube con la gaita y el tamboril a la torre de las campanas de la Catedral Nueva para dar gracias. Lo hace desde 1985. La de 2025 fue su ascensión número 39.

El nombre no le pertenece. Los Mariquelos eran los Mesonero, una familia de campaneros que vivía dentro de la propia torre y que cargó con el encargo durante generaciones. Ángel Rufino tomó el apodo en su honor cuando decidió recuperar la costumbre, y ha calado tanto que al Mariquelo Salamanca lo asocia ya con su cara y no con la estirpe que le dio el nombre.

El terremoto de Lisboa de 1755 y la torre de la Catedral

Todo arranca a media mañana del 1 de noviembre de 1755, día de Todos los Santos. Un terremoto con epicentro en el Atlántico, al suroeste del cabo de San Vicente, arrasó Lisboa y se dejó sentir en buena parte de la península. El Instituto Geográfico Nacional recoge estimaciones de magnitud que van de 8,3 a 9.

En Salamanca el temblor duró varios minutos y no causó ninguna muerte. La Catedral Nueva, que se había dado por terminada en 1733, sufrió daños en el cimborrio, que hubo que desmontar, y sobre todo en la torre de las campanas, que quedó inclinada. Algunas figuras de la fachada cayeron y se hicieron pedazos. La Catedral Vieja tampoco se libró y su claustro salió muy tocado.

Llegó a plantearse derribar la torre. El ingeniero Baltasar Devreton propuso reforzarla con cadenas de hierro y un revestimiento de piedra en talud, y de ahí viene que se vea más ancha en la base y menos esbelta de lo que pedía su diseño. Cuando alguien comenta que la torre parece achaparrada, la respuesta está en 1755.

De los campaneros Mariquelo a Ángel Rufino

El cabildo catedralicio interpretó que la ciudad se había salvado por protección divina y ordenó que cada 31 de octubre, víspera del aniversario, alguien subiera a la torre a tocar las campanas en acción de gracias. La subida tenía también un fin práctico, que era medir la inclinación de la torre año tras año para comprobar que no seguía cediendo. El encargo recayó en los campaneros de la casa, que se ocupaban del reloj y de los toques.

La familia mantuvo el rito hasta 1977, cuando Fabián Mesonero Plaza subió por última vez. Durante unos años la costumbre pareció perdida. En 1985 Ángel Rufino de Haro volvió a subir y desde entonces ha mantenido la cita, aunque la cuenta de ascensiones va algo por detrás de los años transcurridos.

Con tantas fechas de por medio, la cronología ayuda a ordenar la historia.

Año Qué pasó
1733 La Catedral Nueva se da por terminada
1755 El terremoto de Lisboa del 1 de noviembre inclina la torre de las campanas
Tras 1755 El cabildo encarga la subida anual del 31 de octubre a los campaneros de la familia Mesonero
1977 Fabián Mesonero Plaza, último Mariquelo de la familia, sube por última vez
1985 Ángel Rufino de Haro recupera la tradición y toma el nombre de Mariquelo
2024 Ascensión número 38
2025 Ascensión número 39, dedicada a las asociaciones de párkinson y contra el cáncer de Salamanca

 

Cómo es la subida del 31 de octubre

La jornada empieza en el Puente Romano, donde se reúne la comitiva a primera hora. El Mariquelo cruza el centro con grupos folclóricos y vecinos por la Plaza Mayor, la plaza del Corrillo y la Rúa hasta llegar a la Catedral Nueva. En algunas ediciones ha hecho el recorrido a caballo, aunque en 2024 se quedó sin ellos por las restricciones de ese año.

Ya en la Catedral sube por el interior de la torre hasta el campanario, junto a la campana María de la O. Desde allí hace sonar las campanas y toca una charrada antes de dirigirse a quienes esperan abajo. Cada año dedica la subida a una causa distinta. El acto se cierra con la suelta de palomas.

La diferencia con las fotos antiguas está en la altura. Durante años trepó por el exterior hasta la bola y la veleta que rematan la torre, a unos 110 metros según el portal de turismo de la Junta, y por esa escalada al Mariquelo Salamanca lo convirtió en una de sus figuras más populares. El deterioro de los hierros exteriores hizo que se le limitara la subida al primer tramo del campanario, un cambio que él mismo ha reconocido que no le gusta.

El Mariquelo en 2026, cuándo es y a qué hora

La subida de 2026 cae en el sábado 31 de octubre, la fecha que marca la tradición y la que ya figura en la agenda cultural de Paradores. Si se mantiene la cuenta, será la ascensión número 40 de Ángel Rufino.

El programa oficial de 2026 no estaba publicado al cerrar esta pieza. Como referencia, en 2024 la comitiva se citó a las 9.30 en el Puente Romano y la subida a la torre arrancó hacia las 11.30, el mismo esquema que recoge Paradores para 2026. El día del Mariquelo Salamanca llena de público el entorno de la Catedral desde media mañana, así que el horario exacto conviene confirmarlo en los días previos en la web del Ayuntamiento.

Las huellas del terremoto que se pueden ver cualquier día

Fuera del 31 de octubre, la historia del Mariquelo se lee en la propia piedra. La huella más evidente es la silueta de la torre de las campanas, con ese talud de sillería que la ensancha desde abajo. Se entiende mejor mirándola con algo de distancia y comparándola con la ligereza del resto de la fachada.

Dentro del conjunto catedralicio quedan grietas y marcas de las reparaciones que siguieron al terremoto. Para verlo desde arriba está la visita Ieronimus, que recorre las torres de la Catedral entre almenas, pináculos y terrazas y deja una de las mejores vistas de la ciudad y de la vega del Tormes. La Clerecía también sufrió aquel día, y varias iglesias de la ciudad vieron sus veletas casi arrancadas.

¿Dónde ponerse para ver la subida del Mariquelo?

El público se concentra en la plaza de Anaya, al pie de la Catedral Nueva, donde en 2025 se juntaron cientos de salmantinos y turistas. Conviene llegar antes de que el cortejo entre en el templo para coger un hueco con la torre despejada, porque arriba el Mariquelo se ve pequeño y la charrada se oye mejor cerca.

Nuestra recomendación, si os interesa más el ambiente que la foto, es bajar al Puente Romano a primera hora y acompañar a la comitiva por la Rúa. A cambio, al llegar a la Catedral la plaza ya estará llena y tocará ver la subida desde más lejos.

Quien no pueda estar ese día tiene el resto del año la torre en talud y la subida a Ieronimus para entender por qué con el Mariquelo Salamanca sigue dando gracias por un terremoto que estuvo a punto de tumbarla.

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